Rescatadora llegada de un país lejano

Queremos dar la bienvenida a una nueva rescatadora. Se llama Shafa, una joven estudiante de origen sirio, musulmana practicante. Tiene un mismo idioma que el nuestro, el de la vida. También el de la prudencia, el respeto y la alegría. Con el ánimo firme de ayudar y de poner cara a la lucha por la vida. Ya ha intervenido con éxito en algunos rescates, y es que la vida es generosa y agradecida. Porque la vida es de todos y para todos. La vida no sabe contar. No nos llama extranjeros, no tiene fronteras, no tiene puertos ni dueños. La vida no quiere cielos perfectos. La vida no nos hace extraños, nos habla en el mismo idioma, nos grita desde el mismo fondo donde nacen nuestros sueños. La vida tiene la puerta abierta, con el infinito hecho presente. La vida nos mira a los ojos, y Shafa mira a los ojos: es una mujer que mira nuestra misma luz, que comparte nuestros mismos ideales. Gracias, Shafa, por tu ejemplo y testimonio. Por demostrarmos que la vida tiene una sola religión que es el amor, que tiene un sólo lenguaje que es el del corazón, y tiene un sólo Dios y está en todas partes. Quizás por eso la vida nunca se equivoca. D. G.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario