¡No he hecho yo… que este bebé viva!

Suena el teléfono SOS de la asociación MásFuturo. Una chica se ha confundido, llamaba para otra cosa. Es la madrugada del sábado. Han pasado de las dos. Veo que ha dejado varios mensajes que no he visto. Hablamos. Tiene 19 años, esta embarazada de 6 semanas. Tiene una niña que no llega al año. Vive con toda su familia. La única que trabaja es ella. Nadie de esa casa quiere que lo tenga. Todos la “invitan” a que aborte a su hijo. El padre del bebé que espera también. Tampoco trabaja. Le hacen una encerrona con su familia para que aborte. 

Hablamos y va adquiriendo más fuerza. ¿Que importan los demás? Al final está ella y sus hijos. Varias veces la tengo que preguntar su nombre, no consigo recordarlo. Pero ella está tan metida en la conversación que empieza a darme las gracias por todo. Ya son las tres de la madrugada. Ella está muy despierta. Se despide con “Lo voy a tener” “Voy a necesitar toda tu ayuda. Mañana hablamos”. ¡Increíble!, no consigo acordarme de todo lo que la he dicho. Ha sido El de Arriba que ha conseguido que este bebé viva. Marta Velarde, +Futuro

(Fotos: Regina Parada)

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La farmacéutica Pfizer dejara de comercializar el abortivo químico a causa de sus graves efectos. Otras empiezan a venderlo

El laboratorio Pfizer dejará de vender este fármaco en Francia a partir del 1 de marzo de 2018. En España se sigue subvencionando en farmacias por la Seguridad Social. Es el llamado CyTOTEC, cuya base química es el Misoprostol (no confundir con la RU-486 que posee tambíen otros componentes como la Mifepristona y también es abortiva).  Las muertes por CYTOTEC y OXAPROST así como la RU-486 cuyas bases quimicas son Misoprostol, han producido numerosas muertes. Cuando este laboratorio lo deja de producir, otros como el Santa Fe de Argentina empieza a comercializarlo. (Foto: feministas exigiendo la producción de Misoprostol). Como comentamos en el blog de Rescatadores El fármaco misoprostol, uno de cuyos nombres comerciales es Cytotec, se comenzó a comercializar en Francia en el año 1987, como un tratamiento preventivo o curativo de las úlceras o las lesiones gastroduodenales secundarias al uso de esteroides, aunque su uso con esta finalidad se hizo cada vez más reducido. El Cytotec ha generado un estado de alerta sanitaria entre la comunidad médica y científica, ya que aseguran, a través de la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y de los Productos de Salud (ANSM), que ocasiona graves efectos secundarios tanto para la madre como para el feto. Como fármaco abortivo funciona hasta las primeras 7 semanas de gestación.

El Misoprostol ocasiona la expulsión de la gestación. La ANSM aseguró que el Cytotec causa efectos graves tanto para la parturienta (como la ruptura del músculo uterino) como en el feto, que puede sufrir hemorragias o anomalías del ritmo cardíaco. La hemorragia más abundante suele darse en el período de 2 a 5 horas tras la administración del Misoprostol. Siempre se acompaña de calambres o intensos cólicos. La sintomatología más importante dura una media de 3 a 5 horas, y va disminuyendo en un lapso de 24 horas, aunque algunas mujeres continúan sangrado abundante y dolores que se prolongan por más tiempo. Es habitual la expulsión de coágulos en conjunción con el sangrado uterino. En total, el período de sangrado suele durar unos 10 días, pero puede llegar a prolongarse hasta 3 semanas después del medicamento. Hay que considerar que cuanto más avanzada sea la gestación, más tiempo se prolonga el sangrado. Suele presentarse fiebre no muy elevada tras la toma de Misoprostol, que suele durar menos de 24 horas y no sobrepasa los 38ºC. En caso de aborto fallido con misoprostol, existen riesgos de que el feto presente alteraciones congénitas. Las principales alteraciones que se han evidenciado corresponden a malformaciones de las extremidades y al SNC, siendo la más habitual el compromiso de uno o más nervios craneales, especialmente el VI y el VIl, conocido como síndrome de Moebius. NacionFarma, pfizer.

 

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Florencia Kirchner (hija de sus papás ex-presidentes de argentina): “Los niños discapacitados deberían ser abortados”

La heredera de la mafia KK, Florencia Kirchner, declaró su posición (sin darse cuenta) sobre el aborto y las discapacidades. Es increíble como por ser la hija de Cristina Fernandez de Kirchner y Nestor Kirchner, nadie hace una critica. “Los niños discapacitados deberían ser abortados porque son una carga parala madre, para el padre y la sociedad. A mi me perece que esta bien abortar. La gente que se opone es porque esta loca o no piensa. Yo no lo entiendo bien. Pero bueno, se supone que hay que respetar las posturas de cada uno. Aunque no me deja de parecer raro. Hay que tomar las medidas necesarias paramejorar el país, no empeorarlo. Me parece. Afirmó en la radio Futurock en el programa de Julia Mengolini y Malena Pichot denominado Clericó. Bajandolinea.com

Empezando porque tus opiniones NO nos interesan, ya tenemos aquí muchos niñitos proaborto. Una pregunta: y ¿y TU? 

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La misma hoja de ruta que en España…

¿Como se obtiene una Ley del Aborto?

(Dr. Bernard Nathanson)

1-APODERARSE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.  Caso de Beatriz Hernández. En el Salvador abortar no es legal.

La policía descubrió a su bebe enterrado vivo. “no podía abortarlo, aquí no es legal”. Amnistía Internacional.

 

2-MENTIR REITERADAMENTE AUMENTANDO LAS CIFRAS DEL ABORTO CLANDESTINO: Los 30.000 abortos clandestinos que decían las feministas en 1983 en España se quedaron en 9 en 1986. Y 467 en 1987, …

 

 

3-RIDICULIZAR A LA IGLESIA CATOLICA. Feministas proaborto desnudas delante de la catedral de San Sebastian.

4-RIDICULIZAR A CUALQUIER CIENTÍFICO QUE DIGA QUE LA VIDA HUMANA EMPIEZA EN LA CONCEPCION: Dr. Jerome Lejeune (médico ginecólogo, profesor de universidad y científico). Atentar contra la objeción de conciencia. Como está ocurriendo ahora mismo en Chile:

(Responsable de Sanidad del Senado arrepete con la “cantidad de objetores a la ley del aborto”. Ignorando lo que han firmado la academia de Medicina).

 

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Presentan proyecto de ley para dar identidad a bebés durante la gestación y parto

No, no es en España. Donde la cultura del aborto crece día a día. Ocho diputados en Chile presentaron un proyecto de ley para que los padres puedan inscribir en el Registro Civil a los hijos que han fallecido durante la gestación o el parto. El proyecto “Ley de identidad NN” –del latín Nomen Nescio, para describir a una persona sin nombre– cambiará la normativa actual que solo permite sepultar al niño como “NN”, sin ser inscrito con un nombre propio en el Registro Civil. La iniciativa fue apoyada por diputados de distintas bancadas y alentado por el “Colectivo Ley de Identidad NN” que se compone de la Fundación Amparos, Fundación Ángel de Luz y el Movimiento de Mujeres Reivindica dedicadas al trabajo con la maternidad, los derechos humanos y el duelo gestacional. Aciprensa

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Colaboración de universidades con abortorios

El abortorio Tara es  una de las dos concertadas que realizan abortos en Tenerife. Están acreditados para realizar abortos tardíos y otras especialidades.  La otra clínica, del Dr. Juan Reyes, está a solo unas calles de distancia. Hablamos con algunas mujeres , ya han abortado. Llegamos tarde.  Nos llama la atención la cantidad de movimiento que tiene. Muchísimo personal. En este enorme edificio el movimiento no tiene horas. Canarias ocupa un lugar muy alto en el número de abortos en España. Nuestra sorpresa no se queda hay. Hablamos con personal del abortorio. No damos más explicaciones. No nos conocen. Pensamos hacer muchos rescates. Sin miedo. Sabiendo que cada bebé merece vivir, pese a que su vida no le interesa a una gran mayoría.

Pero cual es nuestra sorpresa cuando leemos en su web que recibe colaboración de universidades, ¿para que? ¿Para crear nuevo personal para hacer abortos?

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Carta abierta a los rescatadores de los abortorios de una mujer a la que ayudaron sin saberlo

Recientemente, Charlotte Allen contó su experiencia como testigo provida en el exterior de una clínica de Planned Parenthood en Washington, D.C. Escribo para responder a su historia, con la esperanza que los hombres o mujeres que hacen el mismo trabajo voluntario que Charlotte -rezar por las mujeres que quieren abortar y ofrecerles su ayuda-, sepan lo valioso que es su trabajo, aunque a veces, a primera vista, pueda parecer que no lo esYo intenté abortar en la misma clínica de la que habla Charlotte: el ostentoso multimillonario centro que Planned Parenthood posee en el nordeste de Washington D.C. El edificio, que está blindado, es demasiado moderno, y su imagen contrasta con el deteriorado vecindario en el que está situado. Tal vez este sea el punto de la cuestión (y, también, el problema): engaña a las mujeres que lo ven, porque les hace creer que con su lujosa e imponente estructura puede darles mayor seguridad que su decrépita comunidad, más esperanza a sus poco prometedoras vidas. Estaba embarazada de poco más de tres semanas cuando me dieron cita para un sábado, a primera hora de la mañana. Había caminado en zigzag a través de la ciudad para llegar a la clínica, para evitar encontrarme con un amigo o conocido y tener que decirle adónde me dirigía. Supe que estaba llegando a mi destino cuando vi a un grupo de “escoltas” proaborto, con chalecos fluorescentes, proteger a mujeres asustadas y avergonzadas como yo de un grupo de voluntarios cristianos. Tenía la mirada fija en el suelo. Mi deseo era entrar discretamente en la clínica sin ser escoltada. Imposible. Levanté los ojos y una mujer de pelo gris con ojos llenos de ternura estaba delante de mí. Tenía una serie de folletos entre sus manos. Instintivamente cogí uno, me temblaban las manos. “No tengo todas las respuestas”, me dijo. “Sólo sé que el Señor, lleno de amor, os hizo a ti y a tu hijo a Su imagen perfecta y maravillosa, y que ya has sido perdonada”. Fue entonces cuando el grupo proaborto se dio cuenta de que yo no era una simple transeúnte. Se movilizaron y me rodearon, defendiéndome del mensaje de amor y misericordia de esta mujer. La entrada estaba adornada con una mezcla ecléctica de objetos chic y demasiado brillantes, que intentaban esconder la frialdad del suelo laminado y el ruido de las bombillas fluorescentes que estaban al acecho detrás de la siguiente puerta. El edificio es un hospital convertido en morgue y disfrazado de boutique. Te piden el pago anticipado de todos los servicios. Con la esperanza de permanecer anónima e ilocalizable, no utilicé mi seguro médico y pagué en metálico. Miré a la recepcionista mientras contaba mis quinientos dólares en billetes, con el estómago revuelto ante la idea del bajo costo de una vida humana. Cuando me llamaron, fui llevada de una sala de espera a otra: de la sala de espera general, a la sala de espera sólo para abortos. Cuando me senté, una enfermera me ofreció un vaso de agua. Al ver que aún sujetaba con fuerza el folleto del centro cristiano de atención al embarazo que me había dado la mujer que había encontrado en la calle, me dijo: “Si lo desea, puedo tirar eso a la basura, señora”. El corazón se me desgarró cuando miré a mi alrededor y vi que era la única mujer blanca de la sala (con la excepción, claro está, de los dos médicos, ambos blancos). Este centro Planned Parenthood fue creado, en parte, para aburguesar un vecindario cada vez más deteriorado. Salí de la clínica después de varias horas repugnantes de oír a las enfermeras negarse a hablar de “bebé” o “feto”. “El tejido”, oí desde la sala de al lado, “es de trece semanas”. Miraba y escuchaba mientras llamaban a otro médico por teléfono para una mujer que quería un aborto en el último trimestre de embarazo. “Ella creía que estaba de doce semanas”, dijo la enfermera al médico por teléfono, “pero las medidas tomadas por ecografía indican que está de veintitrés”.

Me fui de la clínica no porque fuera valiente o fuerte, sino porque no podía soportar que mi hijo -marca de mi pecado, pero fruto de la providencia de Dios- se convirtiera en otro cadáver arrojado al foso de nuestra cultura de muerte. Lo perdí de manera natural poco tiempo después. Escribo esto con dolor y gratitud, como un humilde agradecimiento a los hombres y mujeres que dedican su tiempo libre y su corazón a permanecer en esas aceras hostiles. Esta es la batalla que se libra contra nosotros en nuestro propio terreno. La guerra contra la dignidad humana. La guerra contra la vida y el Dios que nos hace don de ella. Mi mensaje para esos amables extraños que actúan como testigos del Evangelio es éste: sois los valientes y vitales actores humanos de la Verdad, Bondad y Belleza divinas. Aunque no salvéis todas las vidas, tal vez salvéis una sola. Y salvar una única alma es una inmensa alabanza a nuestro Creador. Traducción de Helena Faccia Serrano. ReL.

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