Hubo un día en que tuve que tomar un taxi en Madrid, todo vestido de sotana. El taxista aprovechó la ocasión de que me tenía dentro del taxi, y no me iba a tirar por la ventanilla, aunque estuviera abierta, y me preguntó con un tono de guasa que para qué:
–¡Vaya! Y ¿qué piensa usted de eso del aborto?
Si se hubiera dirigido a mí en serio, le hubiera respondido en serio, desde luego. Pero, ante el aire de sorna y de burla, aproveché que no sabía quién se le había metido en el taxi, y le respondí, sin alterarme un pelo:
–Lo mismo que su madre.
Al otro infeliz le dio un espasmo de glotis (si su madre no hubiera pensado como yo, a él no le habrían dado la licencia del taxi), no pronunció ni una palabra más, y, al llegar al destino, le tuve que preguntar que cuánto era, porque, de lo contrario, me bajo sin pagar y ni se entera. José F. Guijarro



Con todo el respeto, me parece que carece de ingenio. Estar a favor del aborto y ser madre no son cosas que estén reñidas. De hecho (y por poner un ejemplo cercano), mi madre está tan (o más) a favor de la legalización del aborto que yo. Lo que sucede es que ella fue libre en todo en lo que se refiere a la maternidad y defiende a ultranza el que otras mujeres gocen de esa misma libertad. Yo misma estoy a favor del aborto, felizmente embarazada de mi primer hijo y del hombre que quiero. Pienso que, en el fondo, ustedes los pro-vida tienen estereotipos demasiado marcados y sería bueno liberarse de ellos. Los «abortistas» no somos extraterrestres, sucede que también desarrollamos lazos afectivos con quienes nos rodean y a veces también nos «da» por conformar nuestra propia familia.
Con todo mi respeto Carmen Elisa, una mujer embarazada YA es madre, esté de dos días, de dos meses o pujando para ayudar a nacer a su hijo.
Si ese maravilloso hombre del q estás embarazada, decidiera que no quiere seguir a tu lado, ¿te daría eso el derecho de abortar a tu hijo? Es decir, ¿el DERECHO A LA VIDA de tu hijo depende de las circunstancias que rodean a su madre?
Para que tu hijo tenga derecho a la libertad que tan a ultranza defiende tu madre, necesita primero tener el derecho a VIVIR.
Es simple, si quitamos el primero de los derechos, el derecho a la VIDA, ya no tienen sentido ningún otro derecho.
Elena Ajenjo
Perdón, Elena, pero yo NO soy madre todavía, lo seré (espero), en unos 5 meses. Voy a tener un hijo (todo en futuro). Cuando llamé a mi madre, le dije, «Felicidades, vas a ser abuela» (aunque todavía no lo es), cuando hablé con mis hermanos: «Voy a tener un bebé», con mi novio: «vas a ser papá». Cuando me preguntan, «sí, estoy embarazada, cada vez me queda menos para ser madre». (Cuando esté empujando, me imagino que te referías a eso y no a una puja, como en una subasta)
El nacimiento de mi hijo, por supuesto que depende exclusivamente de mí. Si yo no le quisiera (al margen de bobadas telenoveleras), no habría fuerza en el mundo que me obligase a tenerlo. En el caso contrario (en el que felizmente estoy), no hay fuerza que me obligue a no tenerlo. Luego si, mi novio, lamentablemente decide dejarme, pues qué se le va a hacer, yo seguiré adelante mi camino y punto, no va a cambiar en absoluto el hecho de que yo quiera ser la madre de este hijo. Parece que tampoco conocen los motivos por los cuales se puede a no llegar querer tener un hijo.
El derecho a la vida, no es un derecho absoluto, sino la legítima defensa, el estado de necesidad no se reconocería en ningún Estado de derecho en el mundo. En este caso (en el de un embarazo no deseado), el derecho a la vida del embrión, está supeditado a los derechos sexuales y reproductivos de la mujer y (como en el estado de necesidad), ésta puede, de manera legítima sacrificar la vida del embrión que lleva dentro, para salvaguardar sus derechos y otorgarle así una protección adecuada a sus intereses. Aunque consideres que la vida del embrión es un bien jurídico superior a cualquier otro, en muchos casos, se consiente ese sacrificio en pos de proteger otro bien de inferior valor (se llama estado de necesidad esa situación). Un embarazo NO DESEADO ejemplifica a la perfección la ponderación de los derechos que se realiza en todo estado de necesidad. Me imagino que respondí a tu pregunta. La mujer y sólo ella, SIEMPRE tiene el derecho de interrumpir su embarazo y sin tener que alegar absolutamente nada. Siempre tiene el derecho de decidir si es conveniente para ella tener un hijo o no.
Pero bueno, realmente me metí a comentar en este artículo, para ejemplificar que el aborto no se riñe con ser madre (que es más o menos lo que viene a decir el artículo. Es decir, deja a entender que la madre del taxista era una pro-vida, puesto que le «dejó nacer», y no cabe la posibilidad de que, a pesar de estar a favor de la legalización, haya sido un hijo deseado, por ejemplo-). No me he metido directamente a exponer mis razones para apoyarlo, sino, como dije, para ejemplificar el por qué de la posibilidad de que haya alguna madre de un señor, señora o adolescente, o niños pequeños, o lo que sea, que apoye el aborto. Te parece mal, ya lo sé, pero te aseguro que mi opinión está muy pensada, muy calibrada, muy madurada y muy firme (igual que la tuya) y no hay pregunta que pueda desequilibrarla. En fin, de todas formas, les deseo todo lo mejor, ustedes con su opinión y yo con la mía.
Estoy de acuerdo con Elena. Carmen Elisa, nuestra naturaleza está dañada no destruida. Aunque hacemos muchas veces el mal (por ejemplo abortar), también somos capaces de hacer el bien (tener a tu hijo), por eso hay esperanza.
Yo sé que los abortistas no son extraterrestres. Son personas que generalmente apoyan algo que les sucede a otras personas, pero cuando les toca a ellas, ya no piensan así, o al menos, no con esa frivolidad.
Muchos abortistas apoyan el aborto porque realmente no lo conocen. Si lo conocieran en sus propias carnes, o vivieran día a día esa realidad, se darían cuenta que no es lo que pensaban.
La libertad no consiste en la capacidad de elegir opciones, sino en la capacidad de distinguir lo que es bueno de lo que no, para elegir lo bueno, para el bien de la persona. Si el aborto estuviese en nuestra naturaleza humana, las mujeres tendrían un mecanismo natural para abortar, pero precisamente están dotadas de uno para todo lo contrario.
El derecho a la libertad no está por encima del derecho a la vida. De hecho, sin vida, no hay libertad. En realidad, el derecho a la vida no se riñe con el derecho a la libertad, cuando la libertad está bien entendida. En caso de conflicto, su resolución no consiste en la lucha del fuerte contra el débil, sino en entender que ninguno es superior a otro, que ninguno sobra.
Tu opinión puede estar muy pensaba, calibrada, madurada, asentada… pero no sentida, no experimentada. El aborto no es una teoría, sino algo real, palpable. Esa opinión se desvanecerá, cuando llegue el momento, pero no ahora ni por un mero debate.
L@s hay que se conmueven al atardecer. L@s hay que les da igual.
L@s hay que las sonrisas son la miel del día. L@s hay que ni se enteran.
L@s hay que un «te quiero» les cambia la vida. L@s hay que no es su idioma.
Y es que l@s hay que dan la vida por servir a otros, y l@s hay que viven para servirse de otros.
Que sí, Carmenelisa. Que sí. Créeme:
L@s hay no pueden quedarse quietos al ver asesinar al más indefenso de todos y, aunque no te lo creas, l@s hay que presumen de tener un corazón de piedra.
Tuyo,
Alonso de Celada
Ps: a lo mejor Carmenelisa… A lo mejor no somos extraterrestres!
Por favor, Jesús, las mujeres sufrimos abortos espontáneos con muchísima frecuencia, cualquiera sexualmente activa puede confirmártelo. Un 20% de embarazos terminan en abortos espontáneos. Por supuesto que el propio cuerpo tiene un mecanismo natural para abortar: el provocar las contracciones antes de tiempo. No sé hasta qué punto entra dentro de la naturaleza humana el calzarse, vestirse, conducir un coche, utilizar Internet (tenemos en nuestro cuerpo un mecanismo natural para utilizarlo?) y así un largo etc. Tampoco es infrecuente (afortunadamente cada vez menos, gracias al avance de la medicina), que las mujeres mueran en un parto por no tener un canal de parto adecuado, por ejemplo, o desangradas porque el útero no contrae y no se detiene la hemorragia… etc.
Por lo demás resulta cuanto menos gracioso y algo atrevido, que un hombre me diga que no conozco en carne propia algo ligado únicamente a la naturaleza femenina, porque hasta donde yo sé, el hombre ni siquiera tiene la remota posibilidad de quedarse embarazado, ¿o me estoy equivocando?. Y sobre todo que me diga que lo hago de una manera frívola…. en fin, cada quien con lo suyo.
La libertad justamente es eso, el poder elegir entre cuanta opción se presente y escoger la que a uno más le convenga o la que menos le perjudique (o por qué no, la que más daño le haga), sin ser coaccionado en ello. A veces las elecciones son más limitadas, la libertad se limitará entonces en la misma proporción. La capacidad de distinguir lo que es bueno de lo que no, no lo da la libertad sino la INTELIGENCIA, mezclada con los valores morales que a uno le hayan inculcado (algo influencia el entorno en el que vives, por ejemplo, si te preguntan «¿qué piensas sobre la mutilación genital femenina»?, dirás (espero), que horrible y no te entra en la cabeza el por qué otra gente somete a sus hijas a semejante barbaridad; pues mucha gente, actualmente, piensa que es algo bueno, purificador y que lo malo de hecho, es no hacerla y lo hacen por el bien de la persona que más aman en el mundo: sus hijas). Pero bueno, lo dicho, cada quien con su vida y sus cosas. Seguiré apoyando mi causa, incluso cuando me cueste moverme de lo gordita que estaré xD y ustedes la suya, y tan amigos.
Esto no va de extraterrestres, ¿no? Por lo que he leído hasta ahora saco una conclusión: Si los partidarios del aborto no son extraterrestres y los Pro-vida no son extraterrestres, se demuestra que los no nacidos, frutos de estas múltiples combinaciones de la vida, tampoco son extraterrestres. Esto es muy importante. Darás a luz dentro de cinco meses. ¡Que maravilla! Pienso que con dieciséis semanas estás disfrutando verdaderamente de tu embarazo. Debe ser un momento muy especial para ti. Es un momento para ser consciente de todo lo que está pasando en tu interior. Desde la tercera semana tu hijo tiene corazón. En la séptima semana tiene ya sus deditos separados. Con veinte semanas oirá lo que dices. Entre la quinta y la sexta semana ha comenzado a realizar los movimientos esenciales. Debes estar disfrutando, sintiendo, acariciando… En la semana octava tu hijo ya mostraba un 80% de similitud contigo… Una joven valiente y enamorada. La ciencia es maravillosa, pero el dato más significativo y el menos científico de todos, es que los te rodean, tal vez tu misma también, desde la semana cero, ya le han puesto un nombre. Por cierto, el mío es David. Mi madre se pasó de frenada y me puso el nombre antes siquiera de estar embarazada. ¡En fin, mi madre! ¿Tiene ya nombre tu hijito? Por favor, si es así y no te incomoda, dinos su nombre. Por mi parte encantado de conocerte. Tu maternidad es una gran noticia. Algún comentario anterior habla del lenguaje del «te quiero», y estoy seguro que es el que empleas con tu bebé. Enhorabuena, gracias por tu participación, y un beso muy fuerte.
Todo es mucho más sencillo. Si estás embarazada ¿Consideras que llevas a un ser humano en tu interior? Si es que sí, todos sabemos que ningún ser humano está por encima del otro, todos somos iguales, independientemente de la edad, raza, sexo o religión.
La libertad no es la posibilidad de elegir en base a unas opciones, sino la posibilidad de elegir libremente el bien. Si fuera cómo dices, seríamos libres de matarnos unos a otros, sin que ello acarreara unas consecuencias penales. Si no eliges el bien, no eres libre, aunque creas que lo estás siendo (como aquel al que le hacen el timo de la estampita y se cree que libremente ha elegido una opción guay, cuando en realidad ha sucumbido a un engaño). De ahí quizás partiría la pregunta ¿Y qué es el bien? Pues algo que existe por sí mismo, no varía en función de la persona. La ciencia arroja mucha luz sobre esto.
El aborto tiene unas consecuencias psicológicas mucho peores a las de una mutilación femenina para la mujer. Estamos haciendo algo mucho peor que lo que se hace en algunas sociedades africanas, digamos que en Occidente somos bastante más salvajes, tribales, como lo quieras llamar.
El cuerpo femenino está dotado de medios para deshacerse de un aborto natural, que no es lo mismo que medios para provocar un aborto. Y la secuelas de un aborto natural no se pueden comparar a las que quedan tras un aborto provocado. No es lo mismo atropellar a una persona por accidente que apretar el acelerador y pasar sobre ella repetidas veces.
Tienes un nombre muy bonito, David, de hecho es uno de los que estamos barajando en caso de que sea niño (no me incomoda en absoluto hablar de ello, es más, me encanta). De niña no tenemos dudas y es que, como casi todo el mundo me llama Elisa y nadie por mi primer nombre, que me encanta, será Carmen. Dentro de unas 4 semanas me dirán el sexo, y ya sabremos con mayor certeza hacia dónde tendremos que tirar para elaborar las listas. Todo el mundo nos da su opinión, pero lo cierto es que busco algo no muy complicado de decir, fácilmente pronunciable en distintos idiomas (mi novio es francés y quizás vayamos a vivir a Francia), sonoro y bonito. De ahí que estemos pensando en David si es varón, cumple con todos los requisitos (también me gustan Pablo, Aarón, Carlos,). Aunque todos me estén dando ideas para nombres de chico, dentro de mí siento que va a ser una nena, por lo que, muy probablemente, habrá una nueva Carmen en breve.
Muchas gracias por las felicitaciones y tus buenas palabras y, por supuesto, un beso muy fuerte para ti también.
Si es David tendrá nombre de rey. Si es David será el amado, el elegido por Dios. Hace más de 3.000 años hubo un rey hebreo, David, también joven y enamorado como tu. El rey David cantaba una plegaria a Dios: «¡Protégeme! ¡Rescata mi vida de la mano de mis enemigos! No permitas que me avergüecen, pues yo me refugio en ti!» Querida amiga Carmen, la vida ha puesto a tu hijo en las mejores manos que nadie hubiera podido encontrar: tus manos, las manos de su madre. Las manos que unen la vida con la verdad, y la verdad con el amor. Alegrate porque tu hijo también es rey, y reina tranquilo y feliz en el reino que ya tiene conquistado: el corazón de su madre. ¡Que Dios bendiga tu maravillosa familia!
Carmen lisa, te animo a que tengas agallas suficientes para visionar en Internet cómo se practica un aborto, atrévete a ver de qué forma se destoza el cuerpecito del niño, y lee los Testimonios de Madres que están sufriendo el Síndrome postaborto en http://www.vozvictimas.org….. O no sabes realmente de lo que hablas, o incluso intentas justificar algún aborto en tu familia… Te hablo desde la Experiencia. Una Enfermera con Conciencia.