Carta abierta a los profesionales pro-vida

Me preocupa muchísimo que ni comisiones deontológicas colegiales, ni cátedras universitarias de Bioética, ni la Real Academia Nacional de Medicina, ni muchos colectivos profesionales estén reaccionando frente al nuevo Código y se estén convirtiendo en cómplices con su silencio 1 Al consolidar el ofrecimiento del aborto como obligación ética para el médico, este Código elimina expresamente el derecho a la objeción de conciencia». Algunas opiniones: Se abona en su preámbulo a la falsa “ética” de mínimos.- Redefine lo que es un acto médico, dando ahora cabida al aborto, la esterilización, etc.- Deroga todos los documentos colegiales anteriores sobre ética, haciendo “tabula rasa” y empezando una nueva ética.- Obliga éticamente (!) al médico a informar sobre el aborto a la embarazada, uno de los temas candentes en medicina familiar y en ginecología, donde este punto se traduce en obligación de ofrecer el aborto ante un diagnóstico que otorgue derecho legal a ello. Incluso niega el derecho a la objeción de conciencia en este puntoEmilio Jesús Alegre del Rey (Farmacéutico Hospitalario).

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2 Responses to Carta abierta a los profesionales pro-vida

  1. Perdón, pero el aborto y el parto lo atienden ginecólogos y hasta donde yo sé, también son médicos. Otro punto interesante es hacer saber que la objeción de conciencia está protegida CONSTITUCIONALMENTE, luego este artículo es otra falacia. No se le obliga a ningún médico a actuar en contra de su conciencia. Están obligados a informar (se entiende que el médico está obligado a informar sobre el estado de su paciente en todo momento, luego con un «personalmente no estoy de acuerdo y no les voy a facilitar el número de ningún ginecólogo que realice ese procedimiento», basta. Pero si su opinión y ética les impide informar sobre una anomalía grave del feto-para ahorrarle a los padres el poder decidir- no hay objeción de conciencia que valga, y deberá responder -como ya lo han hecho muchos- ante la justicia por ocultar información tan relevante a la embarazada sobre su propio embarazo). ¿Os parece terrible? a mi me parece escabroso que tuviese un problema grave con mi actual embarazo (imaginemos un cáncer de útero) y no me lo quieran decir para que ni siquiera pueda calibrar una decisión. Me parece aterrador que, cualquier persona pueda arrogarse la grotesca prerrogativa de pensar, actuar y decidir por mí. Si no quieren practicar uno porque va en contra de sus creencias, perfecto, aunque no comparto su posición, defenderé hasta la muerte su derecho a no hacerlo. Pero no intenten dar información errónea, que eso no es así. Ningún médico tiene la obligación legal de proveer y facilitar un aborto, así de simple.

    La objeción de conciencia es una cosa (repito, permitida y protegida constitucionalmente) y el atentar contra mi salud es otra (de hecho, y para que vean hasta qué punto me repugna su posición, me aseguro siempre de que mi ginecólogo no sea de los autodenominados «pro-vida», curiosamente son los únicos que dan siempre una opinión libre e informada y los que no se meten a juzgar decisiones que no les corresponden. Y me dirán que es que quieren hacer negocio, pero me río, si el hombre o la mujer -especialistas- que me atienden cobran lo mismo a fin de mes, hagan 300 o 0 abortos).

    Y, por supuesto que la esterilización también es un acto médico. ¿De qué otra manera-que no sea pasando por un quirófano- se pueden ligar unas trompas o hacer una vasectomía?. Lo que demuestran, como siempre, es que están completamente en contra del derecho a la autodeterminación de las personas. En una esterilización no hay embrión que valga, ¿dónde está el problema? ¿qué les importa a ustedes si hay gente muy decidida a NO tener hijos y se quiere esterilizar? Son un poco contradictorios, puesto que las personas que se sometan a ella, definitivamente (y, en principio) nunca se practicarán un aborto

  2. Avatar de Longinos Longinos dice:

    No todo lo que hace un médico, ni lo que utiliza instrumentos médicos es un acto médico. Matar a un preso con una inyección letal, lo hacen médicos, pero no son actos médicos, porque van contra la ética y el fundamento de esta profesión. Lo mismo el aborto o la esterilización. Siempre habrá personas sin escrúpulos morales, pero un Códigod e Ëtica no puede ampararlos. Hasta ahora, las comisiones deontológicas señalaban explícitamenmte que esos no son actos médicos, por mucho título que tenga el que las practique.

    Efectivamente, la objeción de conciencia es un derecho fundamental que emana de la Constitución. Pero hay muchas presiones públicas para impedirla, a las que se suma este Código que obliga al médico a decirle a la embarazada, no ya el diagnóstico, sino que tiene derecho a abortar.

    Asumo que a muchas personas les moleste que digamos lo que es un crimen: al aborto. La verdad molesta, por muy bien que se diga. Para eso estamos.

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