8 de marzo: encuentro casual en la oficina con Laura, rescatada del abortorio Dator

Ayer, 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, la empresa en la que trabajo llevaba a cabo una iniciativa solidaria dirigida a las mujeres que acoge la Fundación Madrina, es decir, madres jóvenes gestantes en situación de dificultad y riesgo de exclusión social. Yo me había enterado de esta iniciativa dos días antes y me había apuntado como voluntario para acompañar a estas chicas en un recorrido por la empresa, en el que se les muestra la realidad de la misma y se las explica el funcionamiento de una empresa hoy en día. La finalidad es motivarlas a que salgan adelante y se labren un futuro profesional, bien creando sus propios proyectos empresariales o bien buscando un trabajo por cuenta ajena. Como sabéis, soy rescatador y como tal colaboramos con la Fundación Madrina y otras fundaciones y asociaciones de ayuda a la mujer embarazada, derivando allí a las chicas gestantes que rescatamos a las puertas de los centros abortistas, proporcionándoles la mejor salida ante su delicada situación personal. Pues bien, pasé la mañana acompañando a dos de ellas y después tras un trato y atención envidiables por parte del personal de la empresa, pasamos a un convite organizado para cerrar la jornada de visita. En el convite había bastantes trabajadores, algunos de ellos altos cargos, y las chicas jóvenes gestantes o con hijos recién nacidos que habían visitado la empresa. De repente, me fijé en una de las chicas, la que tenía la barriguita más gorda, que providencialmente era Laura, una chica que había rescatado hace meses a las puertas del centro abortista Dator. Empecé a sentir la imperiosa necesidad de que las chicas contaran su testimonio, especialmente Laura, porque estábamos rodeados de personas muchas de las cuales no eran conscientes, como yo no lo era hace unos años, del drama del aborto y de la importancia de ayudar a estas mujeres y a sus hijos. La conversación grupal empezaba a devenir por temas banales, y se acababa el tiempo, las chicas de un momento a otro se iban a tener que ir. Lancé una pregunta a una de las chicas ¿Cómo conociste la Fundación Madrina? Una de ellas respondió, a través de otra Fundación. Otra, por Internet. Por cierto, esta chica contó su testimonio, conoció a un chico, al mes se fue a vivir con él y descubrió que la hacía daño y no la quería, pero mientras tanto se quedó embarazada. Afortunadamente, ni ella ni su familia querían abortar, y pese a la presión de diferentes médicos y trabajadores sociales que la decían que abortara, ella siguió adelante y ahora lucía un estupendo embarazo y una gran sonrisa. Empezaba a prepararse el ambiente, la gente escuchaba en silencio, atenta y empezaba a descubrir que quizás estas chicas habían venido más bien a enseñarles a ellos y no al revés. Llegó el turno de Laura, me miró como diciendo si lo podía contar, la dije que sí con la cabeza, y habló. Normalmente no me gusta aparecer como protagonista en grupos pero el Señor hoy quería que su testimonio se escuchara, para sensibilizar a todos los presentes. Empezó a describir lo que sucedió unos meses atrás. «Pasaba por allí cuando vi a Jesús repartiendo unos folletos y de repente vino a mí, me cogió de la mano y me dijo que había alternativas al aborto, que eso no me iba a hacer feliz y que me podían ayudar. Me llevó a la Fundación Madrina, yo antes estaba ofuscada, triste, iba a hacer una tontería, pero puedo decir que ahora estoy con mucha paz, muy tranquila y muy feliz de haber tomado la mejor decisión, gracias al ángel de la guarda que Dios puso ese día en mi camino.» Como suele pasar con estas cosas, ya se ha extendido por mi empresa la labor de rescates que hago y ha habido gente que me ha felicitado, les ha sorprendido para bien, me dicen que me tengo que sentir muy recompensado por dentro (¡por supuesto!) y algunas de esas personas incluso quieren colaborar con Fundación Madrina. ¡Gracias Señor!, J. G. V. 

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2 Responses to 8 de marzo: encuentro casual en la oficina con Laura, rescatada del abortorio Dator

  1. Avatar de . . dice:

    Preciosa historia. Un rescatador sin miedos y sin prejuicios a testimoniar nuestro amor y nuestra esperanza por la vida. Enhorabuena por el relato, tan necesario por lo que vale como por lo que representa. Saber que cada historia de vida constituye un latido en el corazón del ser humano. Por eso pienso que estas historias de vida nos ayudarán a reconstruir ese corazón, maltrecho y herido por el aborto. El corazón de la humanidad en nuestro corazón. Gracias Jesús por compartirlo y gracias a Laura.

  2. Avatar de Peregrina por la Vida Peregrina por la Vida dice:

    Jesús, me has emocionado y levantado el ánimo maltrecho hoy por diversa cuestiones, me has recordado que MERECE LA PENA TODO SACRIFICIO Y ESFUERZO POR SALVAR UNA SOLA VIDA!.. Ofrezco por los Niños por Nacer mis afanes de estos días.

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