El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó este martes que una adolescente polaca que quedó embarazada como resultado de una violación debería de haber tenido acceso libre para eliminar al ser humano que llevaba en su seno. El personal de tres hospitales se negó a matar al hijo no nacido de la joven, de 14 años, a pesar de que el aborto está despenalizado en caso de violación, InfoCatólica.
Pero, en un artículo de Rzeczpospolita, el sacerdote que atendió a la adolescente en uno de los hospitales de Lublin dice que el embarazo fue a consecuencia de una relación con otro adolescente de su misma edad, y ambos negaron luego que se tratase de una violación. Las presiones fueron más bien del entorno abortista y de la periodista de «Gazeta Wyborcza», asegura el sacerdote. HO.


