Mucho se habla sobre la dimisión del Papa. Alguien dirá que en exceso. Pero, independientemente de los acontecimientos, los cristianos sabemos que estas cosas ocurren siempre para mayor gloria de Dios. Así pues, sin perdernos en especulaciones, llantos, rumores, quinielas, profecías y demás vanidades, se puede prestar un momento de atención a lo que este gran hombre nos ha legado sobre la defensa de la vida, con algunas pinceladas: 

-Dios invita a defender la vida humana en todo momento.
-El aborto no es un derecho humano y los niños no son una enfermedad.
-El aborto constituye una grave amenaza para la paz.
-Nadie puede decidir por sí solo quién es digno de vivir o puede ser sacrificado.
-Los que trabajan por la paz son quienes aman, defienden y promueven la vida en su integridad.
-¿Cómo es posible pretender la paz sin que se tutele el derecho a la vida empezando por los aún no nacidos?
-Ante las víctimas del aborto: el «evangelio de la misericordia».
-El aborto es una de las injusticias más graves, quizá la más grave de la sociedad actual.
-El aborto mata al niño, destruye a la mujer y ciega la conciencia del padre.
-Los católicos no deben votar jamás por candidatos que apoyen el aborto.
-La Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana.
-El aborto es un mal intrínseco del que todas las personas deben tomar conciencia.
-El aborto no resuelve nada.
¿Necesitamos más? La lucha por la vida no tiene paréntesis. Cada día que pasa mueren inocentes víctimas del aborto. No sé quién será el nuevo Papa, pero creo que ya hay Alguien trabajando en el tema. Tal vez lo mejor que se pueda hacer es concentrase en la vida y seguir trabajando. Gracias, Santidad, por su ejemplo, su vida y sus palabras. Queremos que sepa que no cesaremos en la defensa del derecho a vivir de todos y que nunca nos avergonzaremos de nuestra identidad. Que Dios le bendiga.



