Los grupos cristianos y provida señalaron estudios que demostraban que en ninguna sociedad la píldora poscoital redujo el número de abortos. Los políticos no hicieron caso. Zapatero la liberalizó en 2009. Y hoy España aborta el doble que en el 2000.
En el año 2000, en España, no se repartía la “píldora del día después” o píldora postcoital (PDD). La introdujo en 2001 el gobierno de José María Aznar (Partido Popular) pese a las protestas de los cristianos y los grupos en defensa de la vida. Dijeron las autoridades (y las empresas farmacéuticas beneficiadas) que las PDD ayudarían a disminuir el número de abortos y de embarazos precoces indeseados. Dijeron también que se darían en entornos muy controlados, bajo estrictas medidas, para que no se banalizase. La realidad es que en apenas 5 años se vio todo eso era mentira: con la PDD aumentaron los abortos un 50%, y también los de chicas muy jóvenes. Y ahora que se tienen ya los datos de 10 años de PDD, queda más claro todavía: con ella, España ha doblado su número de abortos. Andoc.es.
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Reza la viñeta: «¿No habría que fomentar la responsabilidad y la educación del día de antes?».
No todos los que han consumido la píldora del día después alguna vez en su vida lo han hecho tras un coito desprotegido. Yo misma tuve que recurrir a este remedio tras unos problemas con los preservativos que tuve hace ya bastante años, estando con el que era entonces mi novio. Es un excelente remedio para evitar embarazos no deseados, pero hay que usarlo únicamente en caso de problema con el método anticonceptivo habitual. Claro que habrá evitado embarazos no deseados y abortos. Precisamente tengo un familiar que, según me contaron, quedó embarazada de su novio con 17 años por una rotura del preservativo y tuvo que asumir un embarazo no deseado que le dio sus amarguras: una depresión postparto, el matrimonio de dos chicos inmaduros que acabó terminando muy pronto y de forma traumática, que sus padres, una familia en la que se dieron problemas de alcoholismo y violencia de género, asumieran la crianza del niño, entre otras cosas. Que una mujer se quede embarazada sin esperarlo, se dé cuenta de que le hace ilusión el embarazo y asuma la maternidad sin presiones, no está mal; pero tener que asumir una maternidad a la fuerza simplemente porque ha fallado el método anticonceptivo y no se pueda acceder a un remedio que evite un embarazo no deseado y/o un aborto incluso, es de todo menos aconsejable.
Antes leía mucha ficción y con ciertos autores y obras, seguro que tú misma lo has experimentado, tenía la sensación que la historia que estaba contando «no cuadraba». Tal vez por eso a algunos de esos libros, frente a otros, los denominan clásicos. La historia que cuentas es real y cercana a tu vida pero, la verdad, en mi experiencia y con la llegada de un niño en circunstancias parecidas a las que experimentó esa familia, ocurren las cosas radicalmente distintas. Si lo tengo que resumir, diré que la vida entra para dar luz a todos aquellos que están cerca de ella. Sí, para dar sentido a sus caminos. Un niño no viene a robarnos nada. Y si me permites decirte, con todos los respetos a una familia que ha sufrido, haces un giro de 360 grados alrededor del niño, pero no hablas de él. Así pues, dejaré a un amigo muy allegado hablar, en primera persona, de ese gran protagonista.