Denuncia de aborto ilegal…la número 1000

«Hemos venido aquí porque en Zamora no le permitían hacerse el aborto. Estaba de mucho tiempo». Ana Belén llegó a Madrid el viernes 23 de noviembre del año pasado. Acompañaba a su amiga Vanesa a una clínica abortista madre. Por su forma de actuar, era la primera vez que entraba en un centro como éste. Se mostraba confusa y con necesidad de desahogarse con alguien, describen las personas a las que les relató sus historia, a unos 500 metros de la clínica. Tanto ella como la mujer que en ese momento se encontraba dentro del centro eran jóvenes, con muchas ganas de vivir su juventud. La conversación que Ana Belén mantiene fuera está grabada, con su permiso, y forma parte de una denuncia que presentó, días después el sindicato Manos Limpias y a la que ha tenido acceso LA RAZÓN. El caso de la amiga de Ana Belén son sólo un botón de muestra de las irregularidades que se producen dentro de este centro. La capital de España no fue la primera opción que manejó Vanesa ante la negativa de los médicos de su ciudad natal. «Fue a Valladolid y de allí la mandaron aquí». Antes pasaron por Salamanca y «allí le dijeron que corría mucho riesgo». Ante tantas negativas, Ana Belén le insistía a su amiga: «¡Ves, ya no te lo puedes hacer!». Pero en la clínica madrileña no hay límite y, como relata en la calle, a la joven, embarazada de más de 20 semanas, le dieron cita para el día siguiente. Incumplieron, por tanto, el margen de tres días que, según la norma de la Comunidad de Madrid, deben transcurrir desde que visita por primera la clínica y le dan el sobre con toda su documentación, hasta que se le interrumpe el embarazo, para que la mujer pueda reflexionar y determinar si quiere seguir adelante con el proceso. «Se lo hacen todo hoy. Porque al estar de tanto tiempo debían hacérselo ya». Como explica la mujer, en Salamanca rechazaron practicarle el aborto por aspiración: «Tardaban tres días y tenían que ponerle un gel para que dilatara y pudiesen realizarle una aspiración». Sin embargo, en la Dator le hacen el «pack completo» en 24 horas. Es más, la propia psicóloga del centro, «al verla dudar, le ha dicho que está de una semana más y la ha metido a abortar». Este tipo de procesos no los cubre la Seguridad Social y «ha pagado 1.100 euros» para que se lo hiciesen de urgencia.  Pero el niño de Vanesa «estaba perfecto», según asegura su amiga. No apoya el aborto y en una de las conversaciones que mantiene a las puertas de la clínica asegura que, «en vez de legalizar ésto, deberían dar más ayudas». Le cuesta entrar en los detalles que han llevado a su amiga a pasar un día ingresada en el centro, pero lo tiene claro: «Si a mi amiga la hubieran dejado, nos hubiéramos ido a cada y no lo habría hecho». Parece que a la joven no la informaron bien. Lo que si tiene muy claro es el coste de este aborto ilegal: «En su web lo pone: como está de cinco meses le cobran 1.000 euros, pero cada semana más de embarazo sube 100 euros». Casi al final de la conversación, los que presencian el testimonio de la joven llaman a la Policía. Lo que les está relatando la mujer, si es así, es un delito, ya que la situación de Vanesa no se ajusta a ninguno de los supuestos contemplados por la norma de 2010: ni el feto sufre graves anomalías, ni la salud psíquica de la mujer está en peligro. Por tanto es ilegal. Sin embargo, desde el 091 no responden a sus tres llamadas. No acude ningún agente a la clínica a investigar si es cierto que se está perpetrando un delitoLa Razón

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7 Responses to Denuncia de aborto ilegal…la número 1000

  1. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    No es que quiera desalentar a nadie, pero ese aborto entra en el supuesto de riesgo de salud psíquica. Si no pasa de 22 semanas, sí. Dudo que prospere una denuncia así.
    Por otra parte, en Zamora no se puede abortar porque no existe ningún centro que practique abortos allí; en Salamanca los realizan hasta las 14, y en Valladolid sí que hay una clínica que los hace hasta la semana 22, con lo cual el traslado a Madrid no era necesario.

  2. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    Por cierto, ¿en la web de esa clínica aparecen los precios de los abortos?. Yo he entrado y allí no aparece ningún listado de costes. En otras sí, pero en ésa precisamente, no.

  3. Avatar de . . dice:

    Las tarifas van al peso, ciruela. En todos los estos elegantes centros materno-criminales se ajusta el precio en función del estado de gestación. Hija, eres un poco lerdita… Existe una tarifa a disposición de las madres donde se especifica claramente el coste. Esas tarifas deben estar homologadas y editadas bajo el lema «El peso de la vida». Tanto pesa, tanto cuesta. ¿Cómo te lo explicaría…? ¿Tienes en tu barrio alguna carnicería cercana? Pues eso, ahora vas y lo descuartizas…

  4. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    Las borderías te las guardas para ti.

  5. Avatar de . . dice:

    Ana, ya sabes, en el amor y en la guerra… ¿No es precioso? Y reconozcámoslo, ambos somos un poco bordes. La diferencia es que tu eres «borde convergente» y, un servidor, «borde divergente». Te lo aclaro, el aborto destruye y, la vida, construye. La vida es necesaria, el aborto no.

  6. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    No estoy de acuerdo. En el amor y en la guerra no todo vale.

  7. Avatar de . . dice:

    ¡Bien, Ana! ¡Bien! Esa es la respuesta. Es una gran noticia que no estés de acuerdo. Por supuesto que en el amor y en la guerra no todo vale. Y me alegro que anticipes el debate, porque tu respuesta tiene mucho que ver con el aborto. Traer en hijo al mundo es un acto de amor y abortar es un acto de guerra.

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