El fundador de «Ginecólogos Católicos» conoce el otro lado: él también fue doctor abortista

antonio_orienteAntonio Oriente, fundador y vicepresidente de la Asociación Italia de Ginecólogos y Obstetras Católicos, no lo esconde: «Soy ginecólogo y hasta hace pocos años mataba a los hijos de los demás con mis propias manos», lamenta.Llaman la atención dos cosas de esta frase y son dos enormes verdades: la palabra «mataba», que desvela el engaño del término interrupción voluntaria, y la palabra «hijos». No embriones, no agrupaciones de células, sino hijos. Simplemente. Y el doctor Orienteconsideraba que su práctica cotidiana de abortos era una forma de asistencia a las personas que tenían un «problema». «Mi mujer ha sido siempre una mujer de Dios. Sólo gracias a ella y a su oración cambió algo. Para ella no tener hijos era un sufrimiento inmenso, enorme. Todas las noches que volvía a casa la encontraba triste y deprimida. No podía más. Después de años de calvario, una noche cualquiera no tenía el valor de volver a casa. Desesperado, apoyé la cabeza en mi escritorio y comenzé a llorar como un niño». Y precisamente allí, en ese momento, la mano de Dios se hizo presente a través de una pareja que el doctor Oriente atendía desde hacía tiempo. Vieron la luz encendida tarde en su estudio, temieron que hubiera pasado algo y subieron. Encontraron al doctor en este estado que el define como «de tener compasión» y, por primera vez, abre su corazón a dos personas que eran solamente pacientes, practicamente desconocidos. ReL.

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