El embrión es uno de nosotros

El 27 de abril de 20121 recordábamos que “en caso que se llevase adelante la fecundación extracorpórea, el ser humano concebido de esta manera tiene el mismo estatuto, dignidad y derechos que cualquier otro”. La transmisión de la vida humana goza de tal dignidad que no puede estar sometida a parámetros técnicos. Entre los bienes afectados está el derecho a la identidad de los niños concebidos. Además, la recientemente sancionada ley de «acceso integral a la reproducción médicamente asistida» genera preocupación por la legalización de nuevas formas de manipulación de vidas humanas en etapa embrionaria.La ley en su artículo 2 dispone que estas técnicas se apliquen para conseguir un embarazo. Más allá de las consideraciones bioéticas de fondo, entendemos que ello refleja una finalidad claramente reproductiva en el espíritu de la ley que excluiría cualquier posibilidad de destruir embriones.Luego de la sanción de la ley, para limitar daños y contribuir al bien común, es necesaria una expresa prohibición de cualquier forma de destrucción de embriones humanos, o de su utilización para fines comerciales, industriales o de experimentación.Nuestro país tiene una sabia y humanista tradición jurídica de protección de la vida humana desde la fecundación. Esta protección, lejos de ser expresión de una visión religiosa, es manifestación del respeto que merece cada vida humana y que está en la base del funcionamiento del sistema de derechos humanos.En el plano internacional se verifica un intenso debate en torno a la protección de la vida embrionaria. En Europa se ha lanzado la iniciativa «Uno de nosotros» que promueve que en todo el ámbito de la comunidad europea se proteja a los embriones humanos contra toda forma de manipulación y destrucción. Por ello es importante definir el reconocimiento del inicio de la vida humana desde la existencia del embrión. El Papa Francisco en persona ha alentado esta iniciativa en su alocución del 12 de mayo de 2013 afirmando: «invito a mantener viva la atención de todos sobre el tema tan importante del respeto por la vida humana desde el momento de su concepción”. ForumLibertas.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

8 Responses to El embrión es uno de nosotros

  1. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    El embrión de la foto me recuerda a las crías de hamster que parió la «ratita» que tengo en casa hace unos días. Observando a esos diminutos, rosados y feos animalitos de no más de tres centímetros que se retuercen vulnerablemente en un rinconcito de su jaula al cobijo de sus «papis» y me inspiran cierta compasión (ojalá no la tuviera y pudiera pisar y/o tirar ya al contenedor a padres e hijos sin friamente para que no sigan reproduciéndose hasta la locura como podría hacer con gusanos u otros bichos parecidos) me pregunto si el «respeto» por la vida humana y animal es innato o aprendido.
    Mi opinión personal es que la validez de algo radica en su nivel de evolución y posibilidad de sentir independientemente de lo que pueda llegar a ser. Dos células fusionadas con ADN humano, con unas pocas o bastantes divisiones (cigoto, mórula…) me inspiran la misma compasión y preocupación que las mismas con ADN animal: ninguna. A otro puede parecerle algo preciosísimo y sagrado por lo que pueda llegar a ser y no por lo que es, no duerma ante la idea de su destrucción y, paradójicamente, disfrute con el entretenimiento de una serpiente engullendo crías de hamster u otras especies y no le preocupe que torturen a animales, o no.

  2. Avatar de . . dice:

    Te has lucido con este espectacular discurso. Es poco indulgente la inconsciencia. Saludos a la «ratita».

  3. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    Le transmitiré tus saludos a mi espabilada roedora.
    A propósito de abortos del tipo que sean, si yo tuviera una perra preñada y la firme intención de llevarla a alguna clínica veterinaria a abortar, ¿tratarías de hacerme cambiar de opinión?.

  4. Avatar de . . dice:

    Creo que sabes que no necesito responderte. Aunque podría hacerlo con la ya famosa frase de Bibiana Aído: «Ciertamente es un ser vivo, pero no es un ser humano». He creído desde pequeño que los perros son, simplemente, chuchos. Sin más. ¿Era Diógenes, verdad? «Cuanto más conozco al ser humano, más me gusta mi perro». Tal vez un gran filósofo, pero un gilipuertas de preocupar. Me hubiera gustado saber lo que opinaba su chucho de él. ¿Sabías que esta frase también se le atribuye a Hitler? ¿Por qué será? No serás tú de esta calaña, ¿verdad? Realmente solos, Ana, nunca llegaremos muy lejos y, aun llegando donde ambicionemos, siempre nos preguntaremos el porqué, que únicamente tiene respuesta fuera de nosotros. La mirada individual sólo llega al horizonte y ese es un camino demasiado corto para nuestro corazón. «Nada sin Tí, Señor. Pero nada sin los otros». Esta frase sí que mola. Es del sacerdote polaco Joseph Wresinski. Pégale un vistazo a su vida, un servidor ha aprendido mucho de él.

  5. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    ¡Qué decepción!. ¡Y yo que pensaba que estabas en contra de todo tipo de aborto!.
    Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre y sé que hay muchos que valen más que algunas personas. Yo, a diferencia de ti, quizá al tener mascotas y haber heredado de mi madre el gusto por los animalitos, veo en un perro u otro bichito un ser vivo al que respetar y cuidar.
    Si es una mascota, puede convertirse hasta en un buen compañero al que se le coge cariño y se echa de menos cuando deja este mundo.

    ¿Solos no llegaremos a ninguna parte?. Sí, puede, pero siempre siendo independientes, libres.

  6. Avatar de . . dice:

    «El embrión de la foto me recuerda a las crías de hamster que parió la “ratita” que tengo en casa». «Hay muchos (perros) que valen más que algunas personas». Esto es una insensatez por tu parte. Es hacer apología de la ruindad. Pero, en resumen, te lo expresaré de otra manera: ya hay que tener poca vergüenza para hablar así. Te lo tengo que decir, porque tienes que tener en cuenta que si los que hablan pierden la vergüenza, los que escuchan sin hacer nada, perderán a su vez el respeto. Tu opinión es una burla al ser humano y en tus palabras llevas la penitencia. No te hagas daño, Ana. Mereces mucho más. Decirte, al fin, que nuestras manos siguen tendidas, abierto nuestro corazón. Y tú, querida ciruela, que sabes de sobra igual que todos, que no se puede ser feliz con un chucho o una ratita, no pierdas la esperanza. ¡No tengas miedo, la vida te espera! Tal vez representemos nosotros aquello que siempre has soñado. Tus reiteradas apariciones en el blog van más allá de una reivindicación. ¿Qué necesitas? De todas formas, te lo diré con una canción de una gente de tu tierra: «Esperaré a que sientas lo mismo que yo…»

  7. Avatar de fallenangel fallenangel dice:

    Me habla de vergüenza alguien que es capaz de poner a un embrión o feto por encima de las necesidades reales de una persona. No fastidies.
    ¿Qué necesito?. Nada que alguien (u otros) del que no conozco ni su nombre (David, Federico…mañana serás Pablo) al contrario que él, me trata con desprecio y prepotencia a la mínima y ha tratado de vulnerarme publicando la mitad de mi correo electrónico cuando empecé a comentar aquí (no sé si fuiste
    tú u otro, pero da igual) pueda ofrecerme.
    «Esperaré a que sientas lo mismo que yo…». Eso es una utopía. Jamás podría ser «provida» porque sería incapaz de manipular y mentir para conseguir mis objetivos a costa de lo que sea, decirle a nadie lo que tiene que hacer con su vida y embarazo cuando yo he hecho y deshecho lo que me ha dado la gana y, luego, no sentirme responsable de las dos vidas (madre e hijo) que están en el mundo porque yo he intervenido en esa decisión, negarle el acceso seguro al aborto a una mujer que SÍ quiere interrumpir su embarazo…
    Si ser provida es ayudar a una mujer embarazada o con un bebé o al que se me ponga por delante en todo lo que esté en mi mano, con sinceridad y humildad, ya procuro serlo desde hace tiempo; lo anterior, no, no quiero ni puedo. Si eso es ser ruin, lo siento, creo que moriré siendo como soy.

  8. Avatar de . . dice:

    Bien, Ana, este discurso último ya me gusta más que el de inicio. Es cierto, tal vez seas provida al cincuenta por ciento. De lo anterior, como bien dices, del otro cincuenta por ciento, no quieres. Y esta es la realidad: no quieres. ¡Bendito sea Dios! No pretendo hacerte cambiar de opinión, pero tampoco me has exigido nunca el silencio por respuesta. ¿La confrontación es dura? Claro, así debe ser. Por suerte o por desgracia, las ideas y las opiniones no son gratuítas, tienen consecuencias. ¿Esto llega a irritarme? Lo confieso, creo que también moriré siendo así. Pero no quiero renunciar a discutir contigo, ¿por qué debería hacerlo? Me gusta, pero me comprometo a hacerlo con un poco más de humor. Qué se yo, ¿con música? Tu me ayudas a «asomarme a la vida». Esto es para mí «hermosísimo». Un millón de gracias, Ana.

Deja un comentario