LA MIRADA

Cuando hacemos algún rescate sentimos una alegría especial, y ponemos nuestra confianza en que ese niño llegue a ver este mundo. Un mundo con luces y sombras en el que ellos son, como Cristo, juzgados y condenados a muerte porque, puestos al nivel de las cosas, molestan. Un mundo en el que yo, a pesar de todo, sigo creyendo que la bondad vive en cada ser humano, en algunos muy escondida. Solemos distinguir a las mujeres que ya han abortado porque salen con un sobre pequeño blanco y con el esparadrapo de la vía. En ocasiones no vemos ni una cosa ni la otra, pero su rostro lo evidencia. Algunas intentan ocultarlo, como si no hubiera pasado nada de importancia en sus vidas, como si salieran del dentista o del dermatólogo. Otras salen temblando, a veces solas, con las marcas de haber llorado. Pero todas tienen en su mirada algo que me estremece la sangre. Es una mirada vacía, perdida, consumiéndose por algo que ellas no alcanzan a poner nombre. Muchas veces llevan los ojos enrojecidos, y el rostro pintado de la tristeza más cruel. Hay sábados en los que sus miradas me persiguen durante horas y horas, y al recordar sus ojos siento que lágrimas de un ácido dolor intentan salirme. Y las veo a ellas en el Mundo de las Lágrimas. Veo las lágrimas que muchas quisieron derramar sobre el hombro de alguien que no las escuchó, veo a las que lloraron solas y las que prefirieron no llorar… alejandraEllas, postradas ante el falso altar de la diosa libertad, le han entregado como ofrenda al hijo que llevaban en sus vientres. Ya nunca sabrán cómo era el bebé que albergaban. No sabrán qué mensaje de esperanza traía al mundo y, sobre todo, cómo las habría amado. Nunca verán el color de sus ojos, ni se quedarán contemplando sus miradas. No podrán acariciarlo, ni sorprenderse ante su primera sonrisa, no conocerán la tibieza y suavidad de su olor, no sentirán el calor ni la ternura de su cuerpecito, ni verán sus manitas descubriendo el mundo… Ellos no llegarán a un mundo en el que está de moda considerarles un problema, una amenaza a la tranquilidad, una situación que postergar… y un derecho matarlos. Alejandra Mª R. A., Rescatadora Juan Pablo II.

 

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3 Responses to LA MIRADA

  1. Avatar de Elentir Elentir dice:

    La labor que hacéis es valiosísima, y desde luego hay que estar hecho de una pasta especial para llevarla a cabo. Os admiro.

  2. Avatar de . . dice:

    Gracias por vuestra labor y testimonio. También admiro vuestra tarea. Mi enhorabuena más sincera. Si me permites la cita de una canción en la que el artista se pregunta «donde descansará el amor que nadie usa y no hizo historia, del que ya nadie hablará». Estas madres han perdido una gran oportunidad de vivir un gran amor, pero el amor, el amor no se pierde, y tú Alejandra, y tus compañeros, sois una demostración de ello. Que Dios os bendiga.

  3. Avatar de Alejandra Alejandra dice:

    Muchas gracias por tus hermosas palabras, las recordaré en los momentos difíciles. Que el Señor te bendiga.

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