Sólo el amor de Dios le ayudaron a superar el trauma de asesinar a su hijo

Sólo el amor de Dios y la ayuda de unas monjas le ayudaron a superar el trauma de asesinar a su hijoPatricia había iniciado un noviazgo sin medir las consecuencias de dar rienda suelta a lo que el cuerpo le pedía y  se dejó llevar por su “desenfrenado acto de amor”. Así, al mes de haber nacido su sobrino –recuerda-, “me entero de que yo estaba embarazada, ¡y ya tenía tres meses!”.Desazón, miedo, las presiones de su novio, formaron el caldo de cultivo para que al cuarto mes de embarazo la sentencia de muerte surgiera revestida de pacificadora solución. “Quise enfrentar la situación pero las heridas que había sufrido mi familia no me lo permitía. Lo hablé con mi novio y era inaceptable que yo diera una noticia así de nuevo a mi gente. Así que resolvimos el aborto para mi bebé”.Con la autoestima y el sentimiento de culpa al límite, el camino a la reconciliación inició cuando conoció a las hermanas capuchinas de la Parroquia Beata Francisca Rubatto. Allí inició un crecimiento sanador en la oración que posteriormente, le permitió contar su historia a sus tres hijas. “Oré con el Señor a solas, y cuando estaba de rodillas frente a Él, lloré y clamé perdón por lo cometido”, expresa con emoción, y añade: “Hace 18 años me atreví a confesar lo que hice y ahí empezó mi encuentro real con el Señor. Lo más importante fue la conversación directa que tenía con Él”. ReL.

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