The Washington Post . Una de las enfermeras ProVida que luchan en el estado de New Jersey para no realizar abortos me paró en seco cuando lo leí: la enfermera Fe Esperanza R. Vinoya, dijo que un gerente le manifestó: “Usted sólo tiene que agarrar la cabeza del bebé. No se preocupe, ya está muerto”. ¿Puede usted imaginar algo más horrible que ser obligada a “agarrar” la cabeza de un bebé muerto? ¿Un bebé que sólo minutos antes estaba vivo en el vientre de su madre?
Escritores y bloggers pro-aborto están intentando histéricamente (no uso la palabra a la ligera) atacar los motivos de estas mujeres. He aquí una simple muestra de burla efectuada por Erin Ryan respecto al diario feminista Jezebel:
“Por la forma que describe la denuncia, se podría pensar que se les ordenaba a ellas poner en fila a los bebés y que les dispararan con una ballesta frente a sus hijos”.
Nadie está hablando de dispararles a los bebés con ballestas, estamos hablando de aplastar el cráneo de un bebé mientras el bebé está todavía dentro de su madre y que se corte en trozos su pequeño cuerpo. Los pro-vida exigen que todas las partes simplemente enfrenten los hechos horribles. Para un movimiento que afirma estar a favor de “poder elegir”, los pro-abortistas no pueden admitir en absoluto que las enfermeras pro-vida tienen la opción de no asistir a los abortos. Pero la elección más importante que enfrentan los defensores del aborto es si se pondrán de acuerdo o no para discutir y enfrentar la realidad del aborto.



¿Que pasaría si pudiéramos dar armas al no nacido para defender su vida? ¿No sería legítimo defenderse contra una amenaza que atenta contra tu vida, aún siendo esa agresión mortal ordenada por tu propia madre?


Vale, es cierto, es difícil imaginar una imagen como esta y realmente imposible de realizar. Pero, vamos con otra mucho más real.
Esta imagen es más real por posible, pero es igualmente absurda, ¿no os parece? Es sencillo, el aborto es absurdo ¿Quién es capaz de hacer daño a un inocente?
¡Las feministas que no femeninas son bastante asquerosas!