La Flor y la Esperanza

En algún lejano lugar se dice que cuando se abre una flor se despierta un corazón. Esto es lo que ocurrió otro día cualquiera haciendo rescates, en un nuevo y maravilloso reencuentro con la vida, con el despertar de un corazón y el descubrimiento de un camino de esperanza. Salía de la Dator una joven con la decisión de abortar. Su figura delataba la esa decisión: El abrigo enfundado a modo de coraza como queriendo no sentirse vulnerable, el pelo largo que le cubría los lados de su rostro como si intencionadamente no quisiera mirar, los pasos cortos como no queriendo llegar al lugar escogido, la mirada cabizbaja como si sus ojos no pudieran entender el camino rápido que tenía delante. Pero delante se encontró a dos rescatadores. Al principio solo fuimos dos nombres que aparecieron inesperadamente ante ella. Se para, tiembla, reposa, nos cuenta, se alivia, solloza, descansa… Sus problemas no vienen al caso, pero os podéis imaginar la cantidad de cosas que pueden impedir que una flor florezca. Vamos hablando, comprendiendo, respetando, arropando, tal vez regando con cariño… y hacemos lo mejor que los rescatadores sabemos hacer: Admirar el milagro que tenemos delante. Poco a poco, como si en la misma naturaleza estuviera sucediendo, nuestra flor comienza a nacer: Levanta la vista, saca la cabeza del cuello de su abrigo, su cuerpo relaja la tensión, ya no se encorva, sus ojos ahora nos miran y nos ven, lo que parecían unos susurros se convierten en palabras emocionadas, sus manos ya no están escondidas en los bolsillos, su rostro ya no parece cansado y ahora esboza una pequeña sonrisa… Somos testigos de una flor que nace ante nosotros, que nace de nuevo a la esperanza. Vemos que comprende y acepta algo muy sencillo y que en el centro del que salía no le habían explicado: Que la mejor solución para una flor es ser flor. El nombre de nuestra protagonista es Blanca, un precioso nombre para una flor. La flor que siempre ha sido y que ahora se ha convertido en flor de esperanza. En algún cercano lugar se dice que cuando se abre un corazón se despierta la esperanza. Blanca, que Dios te bendiga y bendiga el fruto de tu vientre.

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