La vida siempre es más importante

Nos miraba incrédula. No llegaba a entender que dos desconocidos se pudieran brindar a ayudarla. Estaba sola a la salida de la Dator y la decisión de abortar le hacía sentirse más sola. Las heridas que sufre el corazón nos llevan a veces a tomar decisiones que nos hacen daño, tal vez decisiones que no son nuestras en un corazón que nos hace prisioneros. El dolor humano nunca es ajeno, como lo no fue para nosotros ver a una mujer rota. Ica es rumana, no tiene papeles ni residencia. Alguien diría que es ilegal. Malvive en una habitación alquilada con sus dos hijos, con amenaza de desahucio por impago. No tiene trabajo, y fue abandonada por su marido y acusada injustamente de infidelidad. Cuando no encontraba trabajo limpiando, ha tenido que mendigar por las calles para dar de comer a sus pequeños. Querida amiga: me conmovió tu historia, la vida que nos contabas camino de Madrina. Solo acerté a decir que podías estar muy orgullosa de los sacrificios que estabas haciendo y de ese gran paso que intentabas dar hacia la vida de tu nuevo hijo. Estás embarazada y, pese a todos los obstáculos, sabes que es una buena noticia. Casi sin querer te llegué a abrazar con toda mi alma y quisiera haberte abrazado con todo mi corazón para aliviar mínimamente el tuyo. Pero sé que la vida es agradecida, y que las malas experiencias y los sufrimientos de hoy nos anuncian mañana las primaveras más hermosas. Te doy las gracias y me vas a permitir hacer lo mismo con Elena, tu hija mayor. Como nos contabas, ella ya tiene doce años y ha sido tu confidente, te animó y te expresó su deseo de recibir con ilusión a su nuevo hermano, si esa era tu decisión. También a tu madre que, desde vuestro país, te animaba a no abortar y te decía que la vida siempre es más importante. Ya tenemos, pues, unos cimientos con los que reconstruir un corazón. Una nueva vida, unos nuevos amigos y sí, un futuro sonriente. Que Dios te bendiga.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario