Hemos podido comprobar que, de un tiempo a esta parte, las jornadas de rescates están siendo más duras que antes. Nos encontramos con casos más difíciles, con negativas más rotundas, con decisiones más firmes. En definitiva, más abortos. Alguien pueda pensar que esto obedece a una estrategia del propio centro abortista para golpear la tarea de la escuela. Tal vez sea así y por eso he querido citar la famosa frase que encabeza este texto. Sí, es inútil que golpeen, estamos todos adentro. Y nosotros seguiremos. Seguiremos estando en nuestra esquina haciendo de ella un hogar alegre y respetuoso, una familia. Ya no es la tarea que humildemente podamos hacer, es la vocación que tenemos hacia la vida. Con la premisa de un derecho a vivir de todos, también de los no nacidos. Todos los no nacidos. Alguien me dio una vez un consejo: que tus compromisos sean siempre una ilusión y la ilusión el primero de tus compromisos. Es nuestro compromiso y es nuestra ilusión. Tal vez porque nuestra tarea no sea tanto la de rescatar, privilegio de las madres, sino de hacer presente la vida. Simplemente hacer presente la vida, o lo que es lo mismo, estar donde debemos estar, ya que la vida no se equivoca y nosotros esperamos porque seguramente una joven embarazada con problemas nos está buscando. Alguien muy cercano a nosotros suele citar una frase del Talmud: quien salva una vida salva a la humanidad entera. Este final feliz de la maravillosa frase tiene una primera parte que no se suele mencionar: quien destruye un vida destruye a la humanidad entera. Es decir, estamos todos adentro. Así pues, el hecho de estar clavados en la esquina de la Dator, supone un compromiso personal con la vida de los no nacidos, pero también con todos lo demás y con nosotros mismos. Este drama del aborto no puede ignorarse porque nos afecta a todos de manera personal. Por eso tenemos mucho que decir y mucho que hacer, porque todos tenemos mucho que perder. Ya termino y, con los respetos debidos al autor, voy a variar la frase y a decir que es inútil que golpeen la puerta y que, por supuesto, estamos todos adentro. Sí, estamos adentro, pero con la puerta abierta. Dios bendice la vida para que sea testimonio de esperanza.
-
Entradas recientes
- Rescatadores y MasFuturo, ¿Qué hacemos?
- Encontraron en el cubo de basura bebés, manos, pies…
- TE ESTAMOS ESPERANDO¡
- Testimonio de una universitaria rescatadora
- Cientos de mujeres en Estados Unidos y Reino Unido han iniciado procesos judiciales tras revelarse que el anticonceptivo inyectable Depo-Provera está asociado a un mayor riesgo de meningiomas
-

-

