Mucho más que una palabra

Recientemente la Real Academia de la Lengua Española nos ha querido bendecir con la inclusión en el diccionario de nuevos vocablos y acepciones de palabras ya existentes. No entramos a valorar este asunto, pero sí a mencionar que el espíritu que debería guiar a estos secretarios del saber, sería la de ayudarnos a todos a entendernos mejor y a comprender mejor nuestro entorno. No sería adecuado incorporar al diccionario un error, quién sabe si una contradicción. Las palabras no definen nuestra vida, es nuestra vida la que debe dar contenido a las palabras. En cualquier caso, con una clara y rotunda contradicción nos fuimos a encontrar el otro día haciendo rescates. Una mujer, embarazada de su cuarto hijo, saliendo de la Datorcon cita para abortar se declara, nada menos, que provida. «Soy provida, estoy de acuerdo con vosotros. Además, soy madre de tres hijos». Pero tiene cita para abortar. Los motivos suyos: personales. Los motivos nuestros: universales, como la vida. El cielo debe juzgarnos, pero no voy a ser indulgente con esta mujer. No puedo. Le deseo lo mejor para su salud y sabe que tendrá ayuda, si la precisa, para soportar el síndrome postaborto. ¡Una mujer declarada provida abortando! Es una palabra sometida, encarcelada, manipulada por una voluntad. Una palabra abortada. Tenía, además, una actitud desenvuelta. Casi desahogada, tranquila y sonriente. Muy resuelta. Será un aborto sin complejos. Acabará con la vida de su hijo con desparpajo. Es su decisión, pero, ¿la decisión de un provida?. Y es que las palabras son más que palabras. Son sentimientos y compromisos. Tal vez amores… Y una mujer provida abortando es un amor imposible. Un amor herido, un error calculado o una palabra sin destino. Qué bien aprendemos a pronunciar nuestro nombre, pero cuánto nos cuesta saber quiénes somos en realidad. Sí, aunque no queramos verlo, la vida nos define. Tal vez porque la vida nos empapa. Por ello, ser provida es más que una palabra, exista o no en el diccionario. Es una forma de vida, plena y responsable, que no atiende a etiquetas, leyes o razones temporales. Esqueleto de personas que han superado crisis y miedos, reparos y complejos, definiciones y consejos. Un provida es, simplemente, alguien que reconoce la vida, que se embriaga con ella y que la comparte. Ser provida es luchar por ese mismo derecho para todos. Querida amiga: tus motivos son personales, los nuestros salvar a tu bebé, los de la clínica me los imagino, pero… ¿y los motivos del niño que crece en tus entrañas?, ¿cuál es su palabra?.
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