El aborto sabe hacer amigos. Grandes amigos y muy numerosos. A los amigos del aborto se les puede identificar fácilmente por el lenguaje. Suelen emplear siempre las mismas expresiones. Por eso hemos querido exponer claramente el verdadero significado de algunas de ellas. «Es tu decisión», que traducido significa: es tu problema. «No te queda más remedio», que viene a ser algo así como: no debes plantearte nada más. «Tienes que olvidarlo», que realmente significa: yo no quiero saber nada. «Tendrás que cuidar al bebé sola», que traducido al lenguaje ordinario es: no estaré contigo si decides tenerlo. «Más adelante podrás tener más hijos», versus: tu bebé no significa nada para mí. «Perderás tu trabajo» o «tu vida cambiará a peor», son otras de las frases que emplean estos fieles amigos y que tratan de crear incertidumbre, inoculando el veneno del miedo. En otras circunstancias, cualquier consejo similar sería tachado inmediatamente de miserable. Esa es la palabra: miserable. Y es que en esto de las amistades del aborto, aunque el lenguaje sea el mismo, existen amigos por omisión y amigos por vocación. Los primeros callan, los segundos llaman. Los primeros ignoran, los segundos reclaman. Un ejemplo de estos últimos especímenes tiene una «marca de la casa» muy efectiva en la práctica y que se condensa en una frase estrella, la frase que siempre acierta en la diana: «no te preocupes, yo he pasado por eso». De esa forma, ¿quién te podrá aconsejar mejor que yo? Estas amistades juegan en otra liga, en un terreno abonado por el resentimiento. Quieren ver sus heridas como en un espejo y así lo demandan. Recientemente, hemos tenido un caso indignante: la amiga del aborto y «amiga suya», dio una vuelta de tuerca al no consentir siquiera que la primera pudiera plantearse algo distinto. «Ella ya había decidido en casa abortar», nos decía. Claro, como ella misma había hecho tiempo atrás. «Yo ya he abortado», sentencia de manera soberana. Contemplamos como, ante las dudas que por nuestras palabras se pudieron anidar en el corazón de la joven emabarazada, la gran amiga, considerando que un «cambio de planes» pudiera trocar su tranquilidad, se empleo a fondo contra ella en reproches, insultos y conminaciones. Todo un vergonzoso y triste recital. ¿Cual era la palabra? ¡Ah, miserable! Y es que, sin duda alguna, el aborto tiene grandes amigos como ya hemos visto, pero, ¿sabeis lo que os digo?: que la vida es más fuerte que el aborto y que todos sus amigos juntos. Y no es más fuerte por poder, es más fuerte por amor. Porque la vida nos bendice a todos por igual. A todos, incluidos también todos esos «grandes amigos» del aborto. En definitiva, ¿no es la vida nuestra mejor amiga? Un rescatador.
-
Entradas recientes
- Rescatadores y MasFuturo, ¿Qué hacemos?
- Encontraron en el cubo de basura bebés, manos, pies…
- TE ESTAMOS ESPERANDO¡
- Testimonio de una universitaria rescatadora
- Cientos de mujeres en Estados Unidos y Reino Unido han iniciado procesos judiciales tras revelarse que el anticonceptivo inyectable Depo-Provera está asociado a un mayor riesgo de meningiomas
-

-

