Ahora resulta que sí hay algo sagrado para Izquierda Unida: liquidar a hijos por nacer

Hoy han intentado reventar una sesión parlamentaria tres miembros –dos de ellas extranjeras– del grupo ultrafeminista Femen, creado por el ucraniano Victor Svyatski, que llama “perras” a sus activistas y que en una entrevista reconoció haber creado ese grupo para conseguir mujeres. En su grosero espectáculo de hoy, a falta de argumentos serios, científicos y racionales, las ultras enseñaron sus pechos mientras gritaban “aborto es sagrado”. Las Antígonas: mujeres francesas se rebelan contra el feminismo radical Feministas por el derecho a vivir El aborto, lo último para abusar ilegítimamente a la mujer Hasta aquí nada nuevo. Y es que no es noticia que las abortistas tengan que recurrir a montar broncas para compensar sus carencias argumentales; esto ya se ha convertido en lo típico. Tampoco es extraño que diputados comunistas aplaudan a un movimiento extremista que el año pasado derribó un monumento a las víctimas del genocidio ucraniano provocado por Stalin. No es noticia que se venda como defensora de la mujer una entidad creada por un hombre para pasear por el barro la dignidad de la mujer: la telebasura lo hace con mucha frecuencia y no sale en los telediarios. Ni siquiera es noticia que se invoquen los derechos de las mujeres para reclamar el aborto, un acto cruel e inhumano que, además, supone el mayor triunfo del hombre sobre la mujer a lo largo de la historia.Y es que el aborto y las tesis que usan los abortistas para respaldarlo han dejado a la mujer absolutamente sola a la hora de afrontar la maternidad, al presentar el acto de matar a su hijo por nacer como una decisión que debe de asumir ella sola y por tanto, cuyas consecuencias -tanto si lo mata como si no- ha de asumir ella sola. El aborto da satisfacción no a las mujeres, sino a los hombres que buscan tener sexo con ellas sin hacerse responsables de las consecuencias. A ellas les queda la responsabilidad de cuidar al hijo o, si deciden matarlo, el dolor y el remordimiento por lo que han hecho. Ya lo advirtió una de las pioneras del feminismo,Alice Paul, que dirigió la campaña que logró el voto para la mujer en Estados Unidos: El aborto es lo último para abusar ilegítimamente a la mujer, el aborto es violarte hasta las entrañas.¿Aspira el lobby abortista a convertirse en una religión?En el patético espectáculo montado por las ultras de Femen, lo que sí es noticia es ver a los diputados de Izquierda Unida aplaudiendo a las alborotadoras que gritaban “aborto es sagrado”. No deja de ser curioso que una coalición comunista, que hace bandera del ateísmo militante y del odio a la religión, se deshaga en aplausos hacia una invocación a lo sagrado, es decir, a lo que merece ser objeto de veneración por su carácter divino o sobrenatural. Por supuesto, que se defina como “sagrado” el acto de matar a un ser humano inocente e indefenso ya me parece el colmo de la majadería. ¿Piensan pedir que los aborteros sean elevados a la condición de sacerdotes de la nueva religión abortista? ¿Van a dar a los abortorios la condición de templos? ¿Pedirán que la matanza y descuartizamiento de embriones y fetos sea amparada por la ley como una manifestación religiosa? OUTONO, Elentir.

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