Patéticas 3

Las dos activistas de Femen (por llamarlas de alguna manera) que este viernes se encadenaron (porque se encadenaron, que sino las hubieran dado una limosna)  a un crucifijo en la catedral de La Almudena en Madrid fueron detenidas por la Policía y acusadas de un delito contra los sentimientos religiosos, recogido en el Código Penal español.  Con el lema “libertad para abortar” pintado con tinta negra en su cuerpo, (sinceramente, menos mal que nos han ahorrado a los demás ver algo menos de su patético aspecto) cuyo torso estaba desnudo, las dos mujeres, ataviadas con falda y botas negras y una corona, se encadenaron mientras gritaban “el aborto es sagrado” y “aborto ilegal, tomemos el altar”, (menos mal que para los católicos existe la caridad humana, no sé qué les hubiera pasado en otro lugar. Pero no se atreven, ¡Son tan valientes!)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Patéticas 3

  1. jesuspeidro dijo:

    Las activistas de Femen se aprovechan del respeto que los cristianos tenemos por toda persona, desde el momento de su concepción; incluso cuando no estamos de acuerdo con ellas, ni con su forma de expresarse ni con sus argumentos. Su actitud es machista, denigra a la mujer. Me gustaría verlas defendiendo a las niñas secuestradas en Nigeria, enseñando sus pechos en Abuja. O en la India, donde cada vez más son los casos de violaciones y asesinatos de mujeres. ¿Por qué no va estos lugares a defender a la mujer? Es que las Femen no defienden, solo saben ofender.

  2. gwelchc90 dijo:

    Enseñan los pechos para llamar la atención, esa técnica no se permite ni en los anuncios. Pero bueno, me gustaría saber de que viven.

  3. Áncora dijo:

    Es preciosa la escena. Siempre ha habido mujeres a los pies de la Cruz. Desde el primer misterio vivido en el Gólgota, así lo narran los cuatro evangelistas. Es curioso reflexionar sobre aquellos tiempos en los que judíos y gentiles tenían una concepción negativa de las mujeres. Actualmente, en nuestra mierdecilla de sociedad, la mujer es considera un objeto. Con muchos derechos, pero un objeto. Y el alma, naturalmente cristiana como decía alguno, nada entiende sin la Cruz. De ahí la presencia de estas desventuradas chicas en una Iglesia, a los pies del Crucificado. Es cierto que la esquizofrenia moderna lleva a éstas púberes a encadenarse con las cadenas ulceradas del derecho a decidir, en vez de dar gracias por los lazos de amor eterno que la misma Cruz nos regala. Pero estoy segura que nosotros, rezando junto a ellas, hubiéramos provocado un cambio en esa actitud agresiva e impúdica, para terminar viendo como bañaban los pies del Cristo con sus lágrimas, como en ese precioso pasaje del Evangelio de san Lucas. María Magdalena, de la que habían salido siete demonios, es considerada por la tradición, por su cercanía a Jesús, igual a los apóstoles. Sé que recibiré críticas por ello, pero digo: estas “creaturas” están donde tienen que estar. Solamente pido que se pongan algo encima por respeto a ellas mismas y un poco de silencio. Dejemos trabajar y no tengamos miedo. Contamos con una gran ventaja de partida: gracias a Dios, ellas no fueron abortadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s