Nace una bebé con 245 gramos y 23 semanas de gestación, ahora tras 6 meses ya se va a casa

La presión alta crónica de la madre, conocida como preeclampsia, hizo que Saybie llegara a este mundo mucho antes de lo esperado. Con tan sólo 23 semanas y tres días de embarazo, los médicos tuvieron que provocarle una cesárea de emergencia porque su bebé no estaba aumentando de peso y corría el riesgo de morir. Saybie no estaba preparada, con tan sólo 245 gramos fue extraída del vientre de su madre y sus posibilidades de vivir eran muy escasas. Los médicos le comunicaron a los padres que el bebé no pasaría de las primeras 24 horas. Podía ser cuestión de una hora, de dos o de seis, pero su destino parecía escrito. “Le dijeron a mi esposo que tenía una hora para estar con ella”, explicó la madre en un vídeo publicado por el hospital. “Pero esa hora se convirtió en dos horas. Lo que se convirtió en un día. Lo que se convirtió en una semana”.

Saybie nació en diciembre y fue superando todas las expectativas. Lo que iba a ser un día de vida se convirtió en semanas y meses. Luchaba por salir adelante en la unidad de cuidados intensivos del hospital Sharp Mary Birch de San Diego, la maternidad más grande de California y uno de los centros de referencia mundial en el cuidado de prematuros. En bebé fue ganando peso y poco a poco se fue haciendo más fuerte, hasta que a mediados de mayo se pudo marchar a casa con su familia, con un peso de algo más de 2,5 kilos, según confirmó ayer el hospital. Estos meses ha sido muy duros para la familia y los trabajadores del Sharp Mary Birch, que han redoblado esfuerzos para sacar adelante al bebé y se han convertido en una pequeña familia. La madre y las enfermeras han forjado una gran amistad. Hasta el punto de que su marcha ha supuesto una alegría, pero también una gran emoción. Las enfermeras se despidieron de Saybie entre lágrimas porque era ya una más de la familia. Pero están convencidas de que no dejarán de verla. “Ha sido un milagro. Va a hacer todo lo que se proponga. Si ha logrado sobrevivir a pesar de haber nacido con tan poco peso, no hay nada que no pueda hacer en la vida”, concluye una enfermera. LaRazon

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